Congelador: Cómo limpiarlo correctamente

El Congelador tiende a ser una de las áreas más descuidadas de la casa. Debido a que siempre permanece frío, es mas difícil que huela mal. Sin embargo, el problema con esto es que cuando nos disponemos a limpiarlo, generalmente está muy atrasado. Por eso, aquí te explicamos cómo cuidar el Congelador sin arruinar toda tu tarde.

Que necesitarás

Antes de comenzar el proceso de limpieza, deberás juntar los materiales necesarios.  Esto es lo que necesitarás:

  • Trapo o esponja
  • Toalla o toallitas de papel
  • Vinagre u otro limpiador desinfectante
  • Bicarbonato de sodio
  • Cepillo de dientes viejo

El proceso de limpieza

1. Vaciar el Congelador.

Obviamente no puedes limpiar tu Congelador cuando está lleno de comida. Así que aproveche esta oportunidad para eliminar todo y deshacerse de la comida que lleva mucho tiempo congelada o que simplemente no desea conservar.

Si tu Congelador está conectado a tu Frigorífico, deberás vaciar el compartimiento del Frigorífico de artículos rápidamente perecederos, como leche y huevos, ya que lo desenchufarás en el próximo paso.

2. Descongelar el congelador

Todo lo que necesitas para obtener un Congelador sin escarcha es desenchufarlo para que no enfríe la habitación mientras que usted limpia.

Después de vaciar el Congelador, des-conéctelo de la pared y abra la tapa o la puerta. Dependiendo de la cantidad de acumulación de hielo que haya, puede llevar entre media hora y varias horas para descongelarlo. No abandone el Congelador ya que se descongela o tendrá mucha agua para absorber desde la parte inferior del aparato. En su lugar, tan pronto como el hielo se suelte un poco, use un cuchillo o una espátula para retirarlo con cuidado de la pared y así desecharlo. Para el agua que se acumula en el fondo, use un cubo pequeño o un recogedor para recogerla o limpia el Congelador con una toalla. Asegúrate de escurrir la toalla en el lavabo.

Puedes acelerar el proceso de descongelación usando un secador de pelo para calentar el hielo o poniendo uno o dos recipientes con agua hirviendo. Así, el Congelador se calentará (en este caso, querrá cerrar la tapa o la puerta). Sin embargo, tenga mucho cuidado de no quemarse ni sacudirse. Si estás preocupado, hazlo a la antigua.

3. Limpia el Congelador

Ahora, sin alimentos ni hielo en el camino, puedes empezar a limpiar los lados y el fondo del Congelador. Lo primero que querrás hacer es deshacerte de cualquier escombro que se encuentre en la parte inferior: vegetales extraviados, patatas fritas, etc.

Seguidamente, usa el vinagre blanco u otro producto de limpieza para limpiar los derrames de los lados y la parte inferior del congelador. Una forma fácil de hacer esto es llenar el Fregadero o un recipiente grande con agua tibia y la solución que planea usar. Luego simplemente has de limpiarlo con un trapo o una esponja. Si tu Congelador tiene estantes o cajones, debes sacarlo y frotar en el Fregadero para así ahorrarte un poco de codo.

Asegúrate de enjuagar toda la solución de limpieza con agua limpia para evitar dejar pegajosidad o residuos en la superficie del interior. Además, no olvides lavar la puerta, tanto en el interior como en el exterior, así como los lados y la parte superior del exterior del Congelador. Si puedes sacar el aparato de la pared sin demasiada molestia, esto probablemente te ayude.

Es posible que desee usar un cepillo de dientes viejo en las partes del aparato que son difíciles de limpiar con la esponja o el trapo. Esto podría incluir el sello, así como las esquinas. Si hay manchas persistentes, puedes sumergir el cepillo de dientes en una solución de una parte de lejía y tres partes de agua.  Además, esto también funcionará para eliminar el moho.

4. Desodorizar el Congelador.

Una vez que el Congelador esté limpio, puede eliminar los olores persistentes frotando el área con una mezcla de partes iguales de agua y bicarbonato de sodio. Puedes evitar olores en el futuro si desechas los alimentos caducados o que ya no quieras semanalmente.

5. Secar el Congelador.

Use un paño de cocina o una toallita de papel para secar el interior y el exterior del Congelador. Luego, vuelva a colocar los cajones y los estantes. Así, podrás lavarlos en el Fregadero (después de secarlos también, por supuesto).

En este punto, es posible que desee cubrir las paredes con aceite en aerosol antiadherente (por supuesto sin sabor) o glicerina. Esto hará que el hielo no se adhiera a las paredes. ¡No más descongelación difícil!

Una vez que el Congelador esté limpio y seco, vuelva a enchufarlo. Debes hacer esto antes de reabastecer los alimentos para que esté seguro de que todo funciona correctamente.

6. Devuelve la comida.

Al volver a colocar los artículos en el Congelador, puedes ahorrarte futuros dolores de cabeza. Por ejemplo, si pones todas las carnes juntas, todas las verduras juntas y todas las cajas de aperitivos juntas. Escriba una lista de inventario de lo que está almacenando para que sepa lo que tiene que usar para las comidas en el futuro. También puede ser útil fechar su lista para que sepa qué tan viejas son las cosas y cuándo deben ser eliminadas.

Si no te gusta simplemente apilar cosas en el, considera comprar estantes para Congeladores. Estos son particularmente útiles si tienes muchos artículos más pequeños, como latas de jugo. Revise su tienda local de artículos para el hogar.

Y recuerda, si solo vas por la ruta de apilamiento, asegúrate de colocar elementos más pesados en la parte inferior. Esto puede evitar que los derrames de cajas y bolsas se aplasten y se rompan.

Desde Alsako te recomendamos que uses un Congelador Electrolux. Ya que por sus características de tamaño y eficiencia energética, es perfecto para este tipo de recetas.

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad. Si tienes alguna duda, no dudes en contactar con nosotros mediante este post.

Y si tienes interés en cambiar tu Congelador, puedes consultar la web de Alsako.  También, puedes ver nuestra amplia gama de Congeladores de las grandes marcas en el mercado. ¡Hasta pronto!

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